El óxido devora la pasarela del Voluntariado de Zaragoza

Zaragoza 23 de Enero de 2023

La pasarela del Voluntariado de Zaragoza tendrá que someterse a un complejo proyecto de rehabilitación para frenar su deterioro. Fuentes del área de Infraestructuras confirman que se está ultimando el pliego de condiciones con vistas a sacar próximamente los trabajos a licitación. Las obras requerirán de una inversión de «cientos de miles de euros», por lo que no podrán ejecutarse con cargo a la partida ordinaria de conservación y mantenimiento de puentes, aunque el presupuesto está aún por cerrar, ya que la cuantía variará en función de la solución que se adopte. Sí parece confirmado, en todo caso, que la intervención durará «meses».

El Ayuntamiento cuenta ya con un estudio «bastante avanzado» sobre el estado de la pasarela, un análisis que revela problemas de corrosión provocados por el óxido tanto en la base como en las barandillas. Los daños «no afectan a la estructura», pero sí obligan a intervenir para sanear la obra y evitar su degradación.

La actuación que se prepara será una de las más amplias y complejas de cuantas se han hecho desde que esta conexión peatonal entre el Actur y La Almozara se inaugurase en 2008 con motivo de la Expo. Sus propias características hacen que sea una infraestructura «complicada», de ahí que se siga estudiando cuáles son los materiales que podrían dar un mejor resultado en los tratamientos a aplicar, ya que el objetivo es encontrar una solución «duradera».

El deterioro del pavimento, con zonas agrietadas o directamente levantadas, se percibe a simple vista. También el óxido que, poco a poco, ha ido ‘comiéndose’ los anclajes y las barandillas, un problema que afecta tanto al lado del Actur como al de La Almozara.

Está por ver, en cualquier caso, si la pasarela tendrá que permanecer cerrada durante el tiempo que dure la intervención o si, por el contrario, se irá por fases y se permitirá el tránsito peatonal. Los trabajos, aclaran desde el Ayuntamiento, no serán inmediatos, ya que tendrán que salir a licitación y ser adjudicados, por lo que habrá que esperar meses para ver obras en la estructura.

Ya en 2020 tuvo que cerrar por precaución durante más de una semana al escucharse varios ruidos secos; un «crujido» que alarmó a los viandantes. No obstante, los informes técnicos encargados al ingeniero de caminos Javier Manterola, autor de la construcción, confirmaron que no existía ningún riesgo para la seguridad, apuntando al desplazamiento de un amortiguador.


400 euros por cristal

Los achaques de la pasarela van más allá de los problemas de oxidación. La pasada semana, el Ayuntamiento actuó de urgencia para sustituir dos cristales vandalizados que habían acabado en el Ebro y que habían dejado huecos al descubierto. No serán, en todo caso, los únicos que se cambiarán, ya que Infraestructuras ha encargado otros 36 para reemplazar todos aquellos que presentaban algún tipo de desperfecto.

La pasarela tiene desde hace años dos ‘enemigos públicos’. Por un lado, los comportamientos incívicos, denunciados en reiteradas ocasiones por colectivos como Legado Expo, y por otro, la dilatación de los materiales, que hace que algunos cristales se rompan.

En total, la estructura cuenta con 450 vidrios. El propio Ayuntamiento reconoce que este es un problema «importante y recurrente». Sobre todo teniendo en cuenta que cada cristal cuesta 400 euros. En los últimos años han sido varias las veces en las que se ha tenido que actuar para reemplazar los cristales y limpiar grafitis, con el consiguiente trastorno para las arcas municipales. Solo para cambiar los últimos 38 serán necesarios unos 15.000 euros.


«Nadie diría que tiene 15 años»

Desde Legado Expo aseguran que el estado actual de la pasarela del Voluntariado «pone los pelos de punta», con «decenas de cristales rotos, agrietados y pintados» y «suciedad» allá donde se mire. «Nadie diría que apenas tiene 15 años. Si nadie pone una solución a la plaga de delincuencia callejera o al abandono de las instituciones, poco o nada quedará no solo en la zona Expo, sino en el conjunto de la ciudad», denuncia el colectivo a través de su página web.

Fuente: Heraldo