La apertura del Canal de Aguas Bravas de Zaragoza se retrasa a Septiembre
03 de Junio de 2026
La empresa concesionaria pide al Ayuntamiento arreglos antes de asumir las instalaciones. Confía en que la instalación se active en septiembre u octubre.
A mediados de abril se anunció el fin a 20 años de sequía en el Canal de Aguas Bravas de la Expo. Con la instalación en marcha y hasta piraguas deslizándose por ellas, se anunció la adjudicación de la concesión, por las dos próximas décadas, a una empresa del grupo Océano Atlántico, que se comprometió a invertir más de medio millón. El acuerdo incluía un uso lúdico-deportivo y una temporada mínima que iría del 1 de junio al 30 de septiembre. Pero, será, en todo caso, a partir del próximo año.
Las condiciones de la instalación no están como esperaba la concesionaria. Las obras en la Torre del Agua han llegado a afectar al techo de la base, que es de propiedad municipal, y en la que estarán los vestuarios de los piragüistas y se impartirán cursos de formación. Por ese y otros motivos, renunciaron a asumir la instalación por ahora, aunque la adjudicación a Moana Estrategia SLU se firmó el 11 de mayo de 2026.
La concesión es para 20 años, y priorizan por ello que esté en condiciones aunque suponga un ligero retraso. La intención del grupo Océano Atlántico es poner en marcha, al mismo tiempo, el canal de aguas bravas, el de aguas tranquilas y el quiosco. Será, según expone Fernando Cabeza, consejero delegado de la empresa, en los meses de septiembre u octubre, para las Fiestas del Pilar. “No es una apuesta para tres meses. El contrato que hemos firmado es para 20 años y estamos tomando las medidas de seguridad que acrediten que recibimos la instalación en condiciones”, explica.
Hay cuestiones que se refieren al Canal de Aguas Bravas, y que de la mano de la Federación de Piragüismo han decidido subsanar. Detalles que, además, “no son muy costosos”, como mover alguna piedra para que el agua discurra más rápida por el canal o limpiar alguna zona con tierra metida por el paso de los años. Son cuestiones “subsanables”. El canal de aguas tranquilas podría ponerse en marcha de forma inmediata.
Más compleja es, según reconoce Cabeza, la situación de la base de la Torre del Agua, que también les corresponde. “Como están en obras en la zona de arriba, afectan a nuestra zona y queremos estar seguros de que las instalaciones de aire acondicionado y eléctricas las están en condiciones. Lleva muchos años sin funcionar y antes de recibirlo estamos adoptando todas las medidas de seguridad porque no apostamos por abrir y cerrar, sino porque funcione muchos años», destaca.
Durante las obras en la Torre del Agua han pasado conductos de servicios por el techo y, como se tiene que hacer alguna adaptación para que sea homologable por educación, hay que correr algún tabique y asegurarse que todo se ajusta a lo esperado. La recepción se hará en cuestión de pocas semanas y la apertura del canal se producirá a lo largo de este año. “Vamos a intentar que sea a partir de septiembre y octubre, y que no sea de septiembre a diciembre, sino que sea de forma permanente”, detalla.
Insiste Cabeza en que el contrato está firmado y todo funcionará. Se abrirá cuando esté “en condiciones”, y será con toda seguridad este año. Descartan una apertura gradual, pues posicionarlo como el Parque Grande no se va a conseguir, según explica, “de un día para otro”. Además de la gestión de los canales y el quiosco quieren hacer alquiler de bicis.
Desde el Ayuntamiento de Zaragoza han solicitado que reemitan un correo electrónico con todas las deficiencias detectadas. Cabeza destaca que “la línea de colaboración es total desde el principio”. El problema ha sido que se trata de una instalación que ha estado “medio abandonada” y para ponerla en marcha hay elementos que se han ido deteriorando. No había ninguna competición comprometida, así que la afección del retraso es mínima. Las competiciones federativas “no se dan de un mes para otro”. Sí tienen garantizado que en 2027 se celebrarán.
El canal de aguas tranquilas se abrirá de forma permanente cuando sea necesario en fines de semana, festivos y cuando haya grupos de escolares. Por el consumo eléctrico que tiene, se abrirá cuando se pueda garantizar un uso suficiente de la instalación. Lo que tienen claro en el grupo Océano Atlántico es que “el canal funciona”, pero para ser más eficiente hay que hacer mejoras que no exigen un coste excesivo. “Es el mejor canal de aguas bravas de Europa y está en el centro de una ciudad. Corrigiendo pequeñas cositas podremos darle un uso en competiciones internacionales”, defiende.
Fuente: Heraldo

