Los artífices de la Expo de Zaragoza reivindican sus logros: “Se aprovechó, pero no hay que dejar que se deteriore el arte público”
Zaragoza 14 de Junio de 2026
Roque Gistau, el exalcalde Juan Alberto Belloch, Jerónimo Blasco, Paco Pellicer y Javier Carnicer celebran la mayoría de edad de la muestra internacional.
Qué mejor photocall para celebrar los 18 años la Expo que posar junto a un Fluvi gigante, la mascota, en el vestíbulo del Acuario Fluvial de Ranillas. Es lo que han pensado la mayoría de los invitados a los premios de Legado Expo, con los que este año se ha celebrado la mayoría edad del gran evento que transformó Zaragoza. No ha faltado a la cita Roque Gistau, director de Expoagua, ni el exalcalde de Zaragoza Juan Alberto Belloch; ni Jerónimo Blasco, exdirector general de la Expo 2008, ni Javier Carnicer, jefe de Protocolo y guardián de los secretos. A la llamada de Paco Pellicer, director adjunto de Contenidos y presidente de Legado Expo, han reivindicado su trabajo y han allanado el camino para otra de las fechas especiales, el año 2028, cuando se cumplirán 20 años.
En el homenaje se ha reconocido a 18 de los miles que trabajaron en la muestra y a 18 jóvenes que nacieron el año que se inauguró. Explica Pellicer que buscan “una transmisión de saberes para que haya una ciudad interesante y bonita”.
El legado material, los cinturones, el puente del Tercer Milenio, la pasarela del Voluntariado, el palacio de Congresos, la terminal del Aeropuerto están a la vista de todos. Lo que falta, por ahora, es dar más visibilidad al legado inmaterial y a las intervenciones artísticas.
Desde el Legado Expo realizan cada año informes sobre el Parque del Agua, el Frente Fluvial y las intervenciones artísticas, y en algunos aspectos notan algún cambio, a mejor. Señala Pellicer que, aunque el Parque del Agua Luis Buñuel “no está en las condiciones que debería, al llevar años de abandono”, “hay una cierta inquietud en el Ayuntamiento que no habíamos visto antes”. No ocurre lo mismo con las intervenciones artísticas, pues algunas se han perdido definitivamente y otras están en trance de seguir el mismo camino. Solo unas pocas tienen el mantenimiento adecuado”, critica.
Para el Frente Fluvial, quieren que se vuelva a renaturalizar la fachada hacia el Ebro a fin de hacerlo “más humano”.
Aunque pidieron a los Reyes Magos 738 árboles para el Parque del Agua, llegan a cuentagotas. “No hemos visto grandes avances respecto al año pasado”, dice Pellicer, aunque algunos olivos de las obras del Portillo sí han llevado.
En las intervenciones, descubrieron con sorpresa que la Noria Siria funciona, aunque solo dan al botón una hora de lunes a viernes cuando lo idóneo sería, según defiende, un uso más intensivo.
Hay intervenciones artísticas que se perdieron para siempre, como la carreta del agua, que robaron bajo el puente de La Almozara, y los daños contantes en los espejos de las pantallas espectrales del aragonés Fernando Osinaga. “Levamos años viendo cómo se desprenden los espejos reflectantes, y es una pena. No nos podemos permitir que el legado artístico se deteriore porque es arte público en espacio público, y con eso estamos haciendo ciudad”, recalca el presidente de la asociación Legado Expo.
Fuente: Heraldo

