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Un interior totalmente nuevo y una exclusiva azotea ajardinada: este el plan para darle una segunda vida al Pabellón de Aragón

Zaragoza 17 de Enero de 2026

El Pabellón de Aragón lleva desde la Expo del Agua de 2008 a la espera de que le den un nuevo uso y le devuelvan esa ‘vidilla’ que tuvo en ese caluroso verano en el que Zaragoza se convirtió en la capital europea durante unos meses. Desde entonces poco más, más allá de que sus patios públicos fueron escenario de los skaters y grafiteros hasta que hace unos meses se valló su acceso para evitar el vandalismo. El pabellón podría volver a abrir sus puertas siempre que la ciudad sea la elegida para albergar la futura Agencia Estatal de Salud Pública.

La capital del viento ha presentado su candidatura pero compite contra otras ciudades como Barcelona, Murcia, Oviedo, León, Salamanca, Granada, Toledo y Lugo. La operación supera los 60 millones entre la cesión del espacio, la reforma del pabellón y el uso temporal de otros espacios mientras se llevan a cabo las obras de adecuación que costarán 16,9 millones de euros, de los que 1,5 corresponden al proceso de licitación. Según el estudio, la intervención propuesta para el edificio incluye la construcción de las dos nuevas plantas y la actualización y acondicionamiento de todas las instalaciones a los nuevos usos.

Tal y como se explica en la propuesta que el Gobierno de Aragón ha enviado al Ministerio de Sanidad, el Pabellón de Aragón tiene 7.000 metros cuadrados y una distribución espacial flexible, lo que permitirá adecuar sus instalaciones a las necesidades de la futura agencia. Con un valor patrimonial de 33 millones de euros, la configuración actual del edificio, sobre la gran plaza cubierta de planta baja, cuenta con dos plantas completas construidas, la primera y la cuarta. La primera se ejecutó con grandes espacios y una altura libre de once metros, lo que permitiría hacer una única planta de doble altura. Está diseñado y construido para poder incorporar dos niveles intermedios (plantas 2 y 3).

Así pues, la primera planta se reconvertiría en el área más pública y de representación, donde se ubicaría el salón de actos, las salas de prensa, de formación, y los espacios multifuncionales y de convivencia. Se daría la peculiaridada de que se crearían espacios singulares a doble altura. La segunda planta, con capacidad de crecer si fuera necesario para ajustarse a los requerimientos funcionales de la agencia, incluirá las oficinas reservadas para le área de dirección y las salas de reuniones.

La tercera y cuarta planta se adecuaría, para ubicar las zonas principales de operación, con una superficie útil aproximada de 2.000 m² cada una, donde se situarían las áreas de trabajo habitual de la institución. Dispondrán de espacios de trabajo abiertos y en oficinas cerradas, salas multifuncionales, de convivencia y descanso, además de espacios específicos para trabajo en silencio. Solo en estas dos podrán trabajar 300 personas fijas.

Y por última, la joya de la corona, la azotea, que se ajardinaría y se utilizaría como zona de descanso del personal o, en su caso, como soporte auxiliar de los usos de la planta primera. Otro de los puntos a favor que tiene el Pabellón de Aragón es que cuenta con un aparcamiento y acceso al edificio directo y diferenciado del general.

Un espacio flexible

La propuesta de distribución se ha concebido de modo que la estructura espacial no quede rígidamente vinculada a una única organización interna y posibilite incluso que se puedan hacer reorganizaciones rápidas de las áreas de trabajo. Es más, la distribución espacial se concibe para ser flexible, de forma que pueda adaptarse a departamentos no homogéneos en tamaño y disponer de cierta capacidad de crecimiento.

En su exposición, el Gobierno de Aragón destaca la ubicación de este singular edificio, en el recinto denominado Expo Zaragoza empresarial, “un ámbito ya consolidado como campus institucional, empresarial y de innovación, con un alto grado de urbanización y dotaciones”. Un recinto que, añaden, funciona como campus institucional y empresarial, con dotaciones, servicios y extensas zonas verdes “de calidad”, además de un frente fluvial de alto valor ambiental. Se trata, en definitiva, de un “ecosistema” idóneo para una agencia estatal porque favorece la colaboración interinstitucional, la proyección pública y el bienestar del personal, defienden.

El Ministerio de Sanidad valora no solo su interior, sino otros aspectos como la conexión con otras capitales y ahí Zaragoza saca sobresaliente porque el recinto se encuentra muy cerca de la estación intermodal, con servicios ferroviarios de alta velocidad y conexión directa y frecuente con Madrid y Barcelona. Además, este punto de la ciudad está conectado con la red viaria principal y con el anillo de autovías, permitiendo un acceso rápido desde distintos puntos de la comunidad autónoma y otras regiones. También dispone de líneas de transporte público urbano y es accesible en modos sostenibles como la bicicleta o andando. El emplazamiento del pabellón es inmejorable, ubicado en el recinto Expo que se caracteriza por amplios espacios libres, zonas ajardinadas y un frente fluvial de alto valor ambiental.

Por último, se encuentra en una zona en desarrollo donde coexisten equipamientos públicos, sedes corporativas y espacios de innovación, generando un contexto propicio para la colaboración interinstitucional, la atracción de talento y la proyección nacional e internacional del organismo.

Ahora bien, esta transformación no es rápida, por lo que el Gobierno de Aragón pondría a disposición de la Agencia de Salud Pública unas oficinas en el mismo recinto Expo Empresarial. Según el informe, los plazos previstos desde el inicio de los trabajos hasta la puesta en funcionamiento del edificio ascienden a 21 meses. Esto incluye los seis meses necesarios para la elaboración del proyecto y su tramitación administrativa y los 15 para las obras y el acondicionamiento.

Fuente: El Periodico de Aragón