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Zaha Hadid en España: así fue trabajar con la arquitecta en la creación de Pabellón Puente de Zaragoza

Zaragoza 12 de Noviembre de 2025

La obra estrella de Zaha Hadid en nuestro país fue el Pabellón Puente de la Expo de Zaragoza en 2008. Hoy, cuando la prestigiosa arquitecta cumpliría 75 años, recordamos cómo se llevó a cabo aquel proyecto, que en la actualidad funciona como museo.

Zaha Hadid en España: así fue trabajar con la arquitecta en la creación de Pabellón Puente de Zaragoza

Zaha Hadid fue la primera mujer en recibir un Pritzker. En el anuncio del premio, el jurado dijo: “Aunque su obra es relativamente pequeña, ha recibido un gran reconocimiento, y su energía e ideas muestran un potencial aún mayor de cara al futuro”. Era 2004, y Hadid tenía 53 años. Cuatro años después, estaba dejando para siempre su marca en Zaragoza. Lo hizo en un puente único: una suerte de estructura futurista, con el claro sello de la arquitecta, que imita la forma de un gladiolo tendido sobre el río Ebro. El mismo sirvió, durante la Exposición Internacional de Zaragoza, como pabellón y puerta de acceso al recinto.

Su construcción supuso todo un reto: para sostenerlo, se necesitaron cimientos que alcanzaron profundidades récord de 72,5 metros. Toda la estructura, además, tuvo que ser ensamblada en tierra firme y luego desplazada a su ubicación final sobre el río, en una operación que supuso mover una estructura de 140 metros de largo y 2.200 toneladas sin apoyos intermedios. El desplazamiento duró más de 50 días e implicó a más de 20 técnicos y 150 soldadores y montadores. Alfonso Pérez, director técnico de Expo Empresaria, lo recuerda perfectamente. Él fue el interlocutor del estudio de Hadid durante la preparación del evento, y ha estado al frente también de su reciente cerramiento. ¿Cómo fue trabajar con la prestigiosa Hadid y participar en la construcción de un auténtico hito arquitectónico? Para averiguarlo, hablamos con Pérez con motivo del que sería el 75 aniversario de la Zaha Hadid, tras su muerte en 2016.

Un proyecto lleno de desafíos

“Zaha Hadid se presentó con Ove Arup London al concurso que convocó la Sociedad Estatal Expoagua Zaragoza 2008 en el año 2005. A él se había invitado a equipos que habían tenido algún premio en un concurso anterior convocado por ThyssenKrupp para propuestas de este pabellón. Era abierto, y Zaha Hadid se presentó sin que se le invitara de manera expresa. Su propuesta convenció al jurado de manera unánime”, recuerda el director.

Zaha Hadid supervisaba el proyecto de una manera muy directa, a través del equipo que estaba a pie de obra en Zaragoza”

Alfonso Pérez, director técnico de Expo Empresaria

Los primeros contactos y reuniones se llevaron a cabo con Patrick Schumacher, socio de Zaha Hadid. Después, un equipo dirigido por la arquitecta italiana Manuela Gatto (actualmente, directora en el despacho Zaha Hadid Architects) se trasladó a Zaragoza. En él también estaba Fabian Hecker, miembro del despacho.

“Desde el principio se veía que se trataba de una obra especial y única, que debía integrar cuestiones de naturaleza bien distinta: puente sobre el río Ebro, puerta y acceso a de una Exposición Internacional, y pabellón expositivo”, continúa Pérez. “Nos consta que Zaha supervisaba el proyecto de una manera muy directa, a través del equipo que estaba a pie de obra en Zaragoza. Aquí acudió un par de veces, y también estuvo por supuesto en la fecha de la inauguración de la Exposición Internacional”, continúa.

Todos estos intermediarios, que incluían también empresas de ingeniería españolas, no impidieron que la obra se llevara a cabo con el nivel de exigencia con el que acostumbraba a trabajar la arquitecta. Y eso que los plazos eran extremadamente ajustados, pues el pabellón debía inaugurarse a tiempo para la Exposición: de ahí que el proyecto debiera realizarse en varias separatas (cimentación, estructura y fachadas, instalaciones, contenido expositivo, etc.)

Además, se tuvieron que modificar cuestiones del planteamiento inicial del proyecto. Por ejemplo, la primera idea de Hadid fue crear un espacio ventilado y muy abierto al río, pero esto tuvo que cambiar en favor de la creación de uno climatizado. “En todo este proceso de superación de incertidumbres iniciales, la persistencia en la preservación de la idea arquitectónica prevalecía. Esto requirió, por parte del equipo de Zaha Hadid, de un gran trabajo de definición estructural y de detalles arquitectónicos”, recuerda Pérez.

También estaba el reto de lograr erigir un proyecto tan singular, muy alejado de la construcción tradicional. “Las obras de Hadid se caracterizan por formas orgánicas y fluidas, con geometrías donde es difícil encontrar la ortogonalidad y superficies continuas, habitualmente curvas. Además, es habitual el uso de materiales innovadores, por lo que nos encontramos con sistemas constructivos complejos, algunas veces, sin experiencia previa en su utilización. En el caso del pabellón-puente, el diseño de la fachada, aun siendo complicado en su concepción y en sus detalles, no pierde la esencia de convertirse en una pieza artística de espectaculares dimensiones”, reflexiona el director.

Esa complejidad obligaba a las constructoras a trabajar con herramientas digitales de diseño generativo y paramétrico, así como con equipos técnicos capaces de entender y materializar una infraestructura como no existe otra en el mundo. “A su vez, los subcontratistas y fabricantes debían ser capaces de dar respuesta a las necesidades, requerimientos y retos que supone este tipo de arquitectura, tanto en la fabricación de los materiales como en los procesos constructivos que los industriales han de llevar a cabo y por ello, normalmente, se debe de acudir al mercado internacional”.

Todos esos desafíos, no obstante, solo lograron una cosa: hacer crecer a todos los que participaron en hacer realidad la obra. “La experiencia de trabajar con Zaha Hadid Architects me ha supuesto entender la arquitectura desde un pensamiento espacial totalmente distinto. Desde un aspecto más concreto, aprendí a que es posible utilizar un único material y crear con las composiciones adecuadas un elemento estructural de gran belleza, simultaneando ingeniería y arte y a su vez a combinar elementos y materiales diferentes y que en su organización quedaran totalmente armónicos y en equilibrio”, cuenta Pérez.

El cerramiento del puente-pabellón

Este aprendizaje ha sido esencial a la hora de acometer la última modificación del proyecto: su cerramiento para poder transformarlo en museo, cosa que se logró en 2023 con la inauguración de Mobility City. El espacio expositivo de Fundación Ibercaja, dedicado a la movilidad, se ha convertido así en el único museo en un puente de España y uno de los cuatro del mundo, junto a The Twist (Noruega), Jishou (China) y Yusuhara (Japón).

“El cerramiento del espacio central del Pabellón Puente supuso una modificación conceptual de gran impacto en la propia concepción del edificio. La fachada de este volumen, de sección triangular, realmente era una cáscara perforada formada escamas que se componían de paneles de GRC, con más de mil aberturas que lo comunicaban con el exterior (algunas, de varios cientos de metros cuadrados). Tampoco tenía cerramientos en los testeros, que eran los accesos del edificio”, explica Pérez, que también ha dirigido esta última intervención.

“Esto supuso una actuación muy compleja, en la que se intervenía no solo integrando estructuras metálicas y muros cortina de aluminio y vidrio en la envolvente exterior del edificio, sino insertando exutorios [dispositivos de evacuación de aire] en la cáscara de GRC [cemento reforzado con fibra de vidrio], que quedaron totalmente mimetizados e integrados en la misma. Asimismo, todas las nuevas instalaciones eléctricas, de climatización, contra incendios, fontanería, etc., hubo que ocultarlas tras la obra existente, lo que obligó a realizar una actuación casi quirúrgica en muchas zonas del edificio”.

Para respetar la idea arquitectónica primigenia, se contó, tanto en la fase de diseño como en la de construcción, con la colaboración del despacho de Zaha Hadid. El resultado guarda tanta armonía con el proyecto original que, en opinión de Pérez, “un espectador sin conocimiento de lo ocurrido no adivinaría la actuación realizada”.

Mobility City: un museo dentro de una obra de arte firmado por Zaha Hadid

“El Pabellón Puente de Zaha Hadid sobre el río Ebro en Zaragoza es, sin duda, la intervención más emblemática de la autora en España, y una de las más impactantes de Europa. Esta circunstancia se hace patente en las visitas de los usuarios de Mobility City, que aprecian su majestuosidad y se quedan realmente impresionados”, reconoce Jaime Armengol, coordinador del museo.

“Se trata de una obra relativamente desconocida que apoya la idea de unión entre función y forma, pues permite cruzar el río a través de una pasarela-edificio. Precisamente ese oxímoron (puente-edificio o edificio-puente) es el aspecto más diferencial de un espacio lleno de singularidades y de desafíos. Impacta también notablemente la ausencia de barreras físicas y la sensación de ‘movimiento’ y dinamismo que aporta al visitante”, continúa.

El propio puente, pues, es parte de esta experiencia expositiva que explora cómo serán las ciudades del futuro y cómo se moverán las personas a través de ellas, simbolizando en sí mismo la movilidad gracias a su capacidad de permitir a los viandantes cruzar de una orilla a otra. “Desde la antigüedad, cruzar el Rubicón es algo más que una metáfora. La movilidad no la conoceríamos tal como es hoy si la ingeniería de caminos y puentes no hubiera diseñado estructuras para sortear accidentes geográficos que durante siglos han condicionado la libertad de movimiento y acceso de las personas”, concluye Armengol.

Fuente: https://www.revistaad.es/articulos/zaha-hadid-espana-pabellon-puente-de-zaragoza