El valor del Mosaico de Ciudades de Agua. Arte digital de Eboy

Zaragoza 7 de Octubre de 2020

Cuando desde esta asociación clamamos contra el abandono de algunos elementos del legado de Expo, lo hacemos sabiendo la relevancia que tienen y que su valor no está en un mero «atrezzo» de la memoria.

Éste es el caso del mosaico de Eboy que está en la plaza temática «Ciudades de Agua» y que desde hace mas de cinco años, el Ayuntamiento de Zaragoza ha abandonado a su suerte, sin ni siquiera recoger los pedazos que se han ido desprendiendo de el.

Aun encontramos recortes de prensa que recogen la importancia del mismo y la relevancia que tuvo en 2008 el que fuera creado para Expo 2008. Esto es lo que recogía el periodico ABC en 2008:

Arte digital Eboy, referencia de la ilustración con píxeles, luce su trabajo en la Expo

POR JUAN FRANCISCO ALONSO FOTO: FABIÁN SIMÓN. 18/08/2008

Ya se sabe que el arte es un concepto relativo. Hay quien protesta cuando se aplica ese término a los videojuegos, por poner un ejemplo, y hay quien masculla improperios después de ver alguna esquina de ARCO. Y, sin embargo, una de las misiones de los creadores siempre ha sido abrir caminos, provocar emociones.

El grupo Eboy (hello.eboy.com), formado por los alemanes Steffen Sauerteig, Svend Smital y Kai Vermehr, ha conseguido situarse en cabeza de una nueva/vieja estética que llama la atención. Son los reyes de los píxeles.

Aunque no le suene el nombre de Eboy, y aunque ni siquiera navegue por internet, es bastante probable que alguna vez se haya fijado en su colorista forma de ver el mundo. Entre sus clientes están Adidas, Adobe, Amazon, Coca Cola o Chrysler. Y, este año, también la Expo de Zaragoza. En la plaza Ciudades del Agua cuelga un trabajo de doscientos metros cuadrados (10,50 de alto) repartidos en tres caras de un cubo.

Según cuenta Gustavo Martín Weiskal, jefe del área de Expografía, la referencia a Eboy venía ya incluida en el proyecto ganador de ese espacio, «aunque no se concretaba el contenido». La organización, la dirección científica y Eboy se pusieron de acuerdo finalmente en el «qué», y tres meses después el trabajo estaba listo en un archivo jpg de altísima calidad, tal como podemos ver en la fotografía que acompaña estas líneas. «La recuperación del mosaico con tintes modernos siempre llama la atención, tiene mucha pegada, un alto impacto», concluye Weiskal.

Dice la RAE que el píxel es la «superficie homogénea más pequeña de las que componen una imagen, que se define por su brillo y color». El concepto nos traslada a los años 90, cuando las imágenes que veíamos en los ordenadores no tenían nada que ver con el realismo cinematográfico de hoy. Sin embargo, ese concepto brilla otra vez como una nueva corriente artística llena de tipografías pixeladas, iconos retros, un cierto aspecto Lego o SimCity.

Los componentes de Eboy se han hecho muy populares creando carteles de hipotéticas ciudades digitales o anuncios para multinacionales, un trabajo meticuloso y largo en el que exprimen las posibilidades de programas como Adobe Photoshop, Illustrator y Maya, este último para generar formas 3D. En shop.eboy.com venden todo tipo de objetos, desde juguetes a carteles, camisetas (de 30 a 50 euros) o fundas para el iPhone (15 euros), mientras le dan vueltas a nuevos proyectos.

En realidad, los objetos pixelizados burbujean en otros muchos aspectos del diseño y la decoración, desde los muebles a la pintura o a la tipografía. Incluso hay en la Red un museo del «Pixel Art» (pixelmuseum.com), donde se muestra el trabajo de 150 artistas de todo el mundo relacionados con esta esquina -paradójicamente artesana- de la vida digital. En España trabaja en este campo Pepe Puertas, alias Pepepue (pepepue.net), creador entre otras cosas de la web de los helados Calippo (calippo.com).

Pepe Puertas, que trabaja en una agencia de publicidad, descubrió el píxel como un problema técnico. ¿Cómo reducir imágenes a un pequeño formato, un icono, y que además se vieran bien? «Al final comprendes que la mejor manera de hacerlo es con píxeles, pintar en cuadraditos. una fórmula en cierta manera retro pero que evoca inmediatamente el mundo digital. Poco a poco, acabé cayendo en el lado oscuro de la fuerza, atraído por ese estilo gráfico tan peculiar. Es perfecto para la pantalla del ordenador, muy limpio, pero, además, cuando lo amplías, también produce una sensación agradable. En España es una novedad, pero fuera hay nombres recomendables, como Susan Kare (kare.com), una pionera de los iconos para Mac y Windows».

Fuente: abc

Hoy, doce años después, el mosaico se está perdiendo o quizás ya se haya perdido definitivamente y sólo esté esperando una pala y un contenedor de basura.

Nos duele el alma de tanto desamor, apatía y abandono hacia una ciudad que también en éste momento esté echando en el mismo contenedor un pedazo de su arte, su historia y su progreso.

Zaragoza no merece a los responsables que velan por ella.

Mosaico ciudades de agua