Balance del año 2012

 Este año que acaba ha sido un año que para el Legado de Expo Zaragoza 2008 va a quedar en la memoria como un año perdido con unos pocos e importantes avances en algunos aspectos.

 Los grandes iconos de Expo Zaragoza, siguen siendo la parte perdida, ya que ninguno de los grandes iconos de la muestra ni sus edificios han movido un solo paso hacia delante.

 20012, ha sido el año de la confirmación de que LA TORRE DEL AGUA (y la escultura Splash), EL PABELLÓN PUENTE, EL PABELLÓN DE ARAGON Y EL PABELLÓN DE ESPAÑA no solo están en punto muerto, sino que a sus responsables parece que no les inquieta ni lo mas mínimo del futuro de éste vital legado para la ciudad. Ni CAI, ni IBERCAJA, ni DGA, ni el GOBIERNO DE ESPAÑA, han cumplido nada de lo prometido para éste año que queda atrás… aun es mas, han incumplido los acuerdos escritos y rubricados de manera oficial.

 Muchas de las promesas sobre estos edificios, aun se tornan mas oscuras en su futuro para el 2013, teniendo en cuenta el proyecto de fusión entre las entidades financieras que debían haber inaugurado en este año tanto la Torre como el Pabellón Puente.

En el lado positivo de este balance del 2012, están Expo Zaragoza Empresarial con la Ciudad de la Justicia, El Parque del Agua y el mantenimiento del frente fluvial y el Acuario fluvial con su nueva gestión desde el mes de Septiembre.

 Tres grandes luces en éste desierto, que han supuesto un importante avance en el Legado de Expo. Asi la Ciudad de la Justicia es ya una hermosa realidad y ofrece una nueva cara a Ranillas, el Parque del Agua es un ejemplo de gestión y funcionamiento y el Acuario Fluvial y su nueva gestión ha realizado una transformación de éste edificio y su exposición que cabe destacar cómo muy importante.

 Queda mucho…muchísimo por hacer.

  Mucho que se debería de haber hecho en este 2012 y que solo la desidia de unos pocos están privando a la ciudad. Ha sido el año de la constatación de las promesas incumplidas, del constante goteo de actos vandálicos, del mirar a otra parte y de mucho tiempo perdido que se debería de haber aprovechado para sacar provecho de lo que nos quedó.

 Ha sido el año en que nos hemos tenido que sorprender mirando a la Torre del Agua con todo su potencial, un potencial que nosotros no hemos sabido o podido ver y que quedó de nuevo apagada cuando Wolkswagen volvió a alemania.

Han pasado 4 años.

Vamos camino del quinto aniversario y tal como hemos visto en la exposición «Materiales para la Memoria 2008» que se realizó en el Centro Ambiental del Ebro, la ciudad no olvida lo que suedió en 2008 y exige que su legado se reactive de manera inmediata.

 Apelamos a la clase política, a las entidades financieras, empresas públicas y privadas vinculadas en la gestión de este legado, a trabajar juntos por devolver a la ciudad la ilusión y orgullo que sentimos en aquel año mágico, cuando creíamos en nosotros mismos y pensábamos que éste tren no lo íbamos a perder.

 No hacerlo, dejar un año mas en vacío, sería un nuevo acto de irresponsabilidad que Zaragoza y Aragon no merece.